Reproduce el titular el nuevo libro de Juan Cobos Wilkins, cuya presentación tendrá lugar la tarde-noche del próximo día tres en la Biblioteca Pública de Huelva. Compendio de relatos, en este caso. Lectura breve en espacio breve (lo bueno, si breve, dos veces bueno, que dijo Baltasar Gracián) para textos simétricamente distribuidos, o por su nacimiento y desarrollo natural, con las dos caras de una hoja: haz y envés. Complementarios así, como cabe suponer, y ordenados conforme el mismo escritor propone, advierte y aconseja para la adecuada comprensión y mayor disfrute de la obra.
Relatos, además, entre los que adivinar también un pacto íntimo, un plan de fuga, antes que, en vuelo alto y ligero, cada uno de ellos tome, en justicia, vida propia. Ya la portada (original y colmada de simbolismo), bien en su conjunto o a través de los diferentes elementos que la componen, a saber, un sillón vacío - ¿pendiente de ser ocupado por el autor o tras haber concluido este su trabajo?-, una mesa, cuatro naipes (a descubierto únicamente el as de corazones), y todo un firmamento de fondo, casi anuncia las complicidades y autonomías a las que nos referimos.
A no olvidar tampoco las que, tan actuales, vinculan el nombre de Juan Cobos Willkins con sus libros anteriores (El corazón de la tierra, Mientras tuvimos alas, Siete parejas y un solitario, El mar invisible, Biografía impura…), lo que evidencia que, siendo Cobos Wilkins un creador reconocido, conozca perfectamente aquella táctica de esperar para escribir (o viceversa), de manera que cada entrega llegue en el momento más oportuno. Como ocurre ahora, La soledad del azar no sola, sino acompañada de la buena crítica que está cosechando y, en consecuencia, por los muchísimos lectores que han paladeado su sabor. Lectura reposada, a veces; jadeante, otras. Y siempre sorprendente, según los ojos son llamados a un mirar fresco, distinto: el azar, puro clamor; la citada soledad en continuo regreso hacia su gruta; el amor, tan del alma y del cuerpo, certero en sus luces y sombras. Una realidad sobre la cual pueda imponerse la muerte o la suerte. Aunque a las dos haya ganado el escritor la partida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario