Que no exista música alguna producida por instrumentos comparable a la que
resulta de las voces de los hombres (Willians
Byrd), es tan verdadero como aquello que a su paso ofrece siempre cada día.
Doble y acentuada realidad a poco que haya predisposición y correspondencia
desde “la voz a ti debida” propia hacia la ajena y sus hechos. Fue con
seguridad lo que ocurrió en Baeza, una semana atrás, a media tarde, y cuando
sensibles a la armonía de los nombres, los grupos de la citada ciudad jiennense
y de Huelva se dieron la mano, el pan y la palabra hasta hacer reducir más y
más la distancia física que la geografía señala entre una provincia y otra.
Emotivo, un regalo. O la prueba fehaciente de lo mucho que el “yo, aquí, ahora”
es capaz de conseguir y no por la sola conciencia de la materia que nos constituye
(¡qué a gusto gira el mundo entonces!), sino esencialmente por poderla
compartir con absoluta libertad con quienes queremos. Encuentra de este modo
explicación la improvisada tertulia en el sencillo restaurante Da Vinci (frente
al ayuntamiento local), la luz con el
tiempo dentro también, y que todavía alumbra según la claridad es un don
derivado de la honradez humana. La que demostraron tener los jóvenes de Baeza sobre
sus interpretaciones clásicas y populares, ya en recuerdo de Haendel (El Mesías), ya de Antonio
Machado (Cantares), por destacar
detalles del repertorio seleccionado, y para la atenta representación de
Huelva. Un lujo.
Pero
acaso dicha reunión no fuera casual; ni tampoco parte de un sueño, que aun
siendo como somos hay llamadas con eco muy superior al del vacío: soles por encima
de cualquier noche; partituras revelando de continuo la grandeza de la vida.
Como supieron poner de manifiesto los aludidos componentes de la Coral Polifónica de Baeza, cuyos acordes nunca dejarán
de sonar. Allí, en Huelva o donde se precise. Procuraron el texto alado y lo
tienen; la amistad y les fue entregada. Que así sea, de unos a otros, y en
todos los aconteceres cotidianos.
Pues estimado José Antonio, el que escribe estaba allí,y quiere manifestarte, así como a todos tus lectores, que los buenos ratos que da la música, nos lo da "casi" ninguna otra cosa en la vida...
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
http:\\coralpolifonicadebaeza.blogspot.com