Desde la Constitución a la Inmaculada, o sea, desde la tierra al cielo, según tal interpretación se acepte o no, de igual modo que acerca de este puente y de todos los demás caben también lecturas simbólicas muy distintas: espacio que liga lo sensible y lo suprasensible, aquello que media entre dos mundos separados, transición de un estado a otro….
Mucho se ha vertido ya - ¡y lo que aún queda!- en torno al citado puente y siempre en relación con sus inconvenientes o beneficios. Así, a la vez que se critica su existencia porque pueda incidir de forma negativa en los valores de la productividad económica y de la responsabilidad social, se contemplan, por ejemplo, las ventajas derivadas del turismo (nacional, mayormente), cuyo incremento en estas fechas es notorio.
No hubo a la entrada del mismo ningún problema en los aeropuertos españoles, qué bien. Aunque duela, aparte, que en alguna comunidad autónoma, en provecho simple de la situación planteada, hayan pensado en el cierre parcial, durante el mencionado puente, de los hospitales públicos (supresión de las consultas externas y quirófanos), medidas encaminadas hacia un posible ahorro de euros.
Con todo, arriba y abajo, lo indiscutido es la seguridad del propio puente, más sólido acaso que su homónimo de Venecia (2008), de Calatrava. Cuenta la realidad, su golpeo actual en esta y aquella ribera y a la manera que lo hace. Nadie, sin embargo, siente que dicha estructura vaya a ceder ahora o nunca, convencimiento que invita, pues, a continuar cruzándola; razón por la cual tantos millones de personas la hayan atravesado de nuevo para acceder a esos repartidos lugares de Dios. Y es que, se mire como se mire, los puentes son necesarios. Lo dice la canción: Cuando las circunstancias sean adversas / y no encuentres amigos/ como un puente sobre aguas turbulentas/ yo me desplegaré (Simón&Garfunkel). Lo dice el poema:”El dormir es como un puente/ que va del hoy al mañana./ Por debajo, como un sueño/ pasa el agua, pasa el alma” (Juan Ramón Jiménez). Lo dice la vida. Ella, sí, lo dice.
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