martes, 13 de diciembre de 2011

Mis amigos pop modernos



            Anoche pudo la artista reunirlos -compromiso pactado hasta el treinta de diciembre-, bajo el titular que abre. Por primera vez. Y única, seguramente. En total, ciento dos amigos pop modernos de Bella Segovia, según la citada pintora quiso reconocer en las personas de su exposición lo uno en lo diverso de cada cual, conforme aquí es el arte, en sí y en sus diferentes facetas, el elemento vinculante, o mejor quizás, el guía que, con incuestionable autoridad,  pudiera dar las explicaciones requeridas por la muestra.
            De igual forma, a caballo entre los siglos  XX- XXI la vida de los retratados, y por presupuestos culturales compartidos, dicha época es factor también determinante. Pende asimismo entre las obras de “Mis amigos pop modernos” un autorretrato de la autora. Bella, como en el poema de J.R.J, lo ha “elevado a la categoría de su nombre.”
            Y todo, con todos, sobre el escenario de la Casa Colón, memoria o lección que debe ser siempre para una ciudadanía como la de Huelva, cuyo anhelo de modernidad justifica no olvidar nunca cuánto aportó y aporta el mencionado conjunto arquitectónico a la capital onubense. Ejemplo claro es el de ahora, cuando a la actualizada llamada pop-art de Bella Segovia, se sintieron atraídos representantes de España, Paraguay, Argentina, Costa Rica, Alemania, Italia y Finlandia, de acuerdo con la fresquísima historia de un edificio que proyecta la universalidad que guarda.
            Tan plural conjunto de cuadros colmando, en los órdenes que se prefiera,  las paredes de la sala Vázquez Díaz -¿de qué hablarán, por cierto, los retratados, ya  cerradas las puertas, tras el horario de visitas?; ¿qué harán durante tanto tiempo?-  exige, sin embargo, anteponer a su contemplación que “el poder del arte es el de la belleza divina al servicio de los seres sensibles de la tierra”. Así piensa Bella Segovia. Este fue el mensaje enviado a sus invitados. Y por el que vino a encontrarse la respuesta  que se observa. El mundo acaso esté solicitando aunar sus nombres. Tentar a la felicidad de nuevo. Pintarla, proclamarla. Con dos tonos –dice Bella Segovia- es suficiente. Ella lo ha logrado.    
             
                                                          

           

1 comentario:

  1. Gracias amigo siempre. Regocijo de tenenerte como amigo de siglos, en lo pop y en lo postmoderno, en el siglo XIX y en todos los siglos. Gracias por ser, por estar con tierna, dulce y cálida prosa que hace feliz a esta humilde artista dando a conocer un trabajo callado y solitario. Bella

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