La
iniciativa (un Taller de Risoterapia), sus responsables (José Luis Gallardo
Extojo, director; Alba Sanz Sabido, coordinadora), y Mazagón se dieron muy
pronto el sí, tan grande como era y es la necesidad de cambiar tendencias,
estados físicos y anímicos, titulares en el mundo próximo y lejano, el cual,
sin que alguna vez fuera de risa, viene mostrando cara, desde hace cuatro años,
de honda y agobiante preocupación.
Las
personas, sin embargo, aunque desnudas e indefensas frente al grito o el engaño
(para dar y repartir hay de ambos en cualquier tiempo y circunstancia), están
llamadas por naturaleza a sustentarse de sus vidas propias. Y vinculados a las
mismas, también los espacios suelen reivindicar su ser y estar, es decir, la condición
de generoso dominio ante ninguna ausencia; al contrario: para aquellos ojos
capaces de ganar en expectación y credulidad sobre esa oferta que el paisaje propone,
de manera especial una playa como la
citada, donde la luz jamás dio síntomas de cansancio, tristeza o rendición.
Por
todo ello, la risa, de efectos sanadores sobradamente reconocidos (dicen que un
corazón alegre es como una buena medicina, pero que un espíritu deprimido seca
los huesos), no podía sino unirse al contexto establecido y como protagonista
principal, activadas de inmediato las más simpáticas emociones, posibilidades
de estimulación y funciones favorables que la risa aporta contra las toxinas
que osen interferir en la búsqueda de la felicidad. A propósito, una figura
universalmente famosa como es Erasmo de Rótterdam ya apuntaba con criterio y
verdadero sentido del humor que “reírse de todo es cosa de tontos, pero no
reírse de nada es de estúpidos”. No con menor aplomo, desde una lectura
distinta y con conciencia, además, del
mayor efecto positivo que produce la suma
bondad más belleza, hace una apuesta similar el chileno Pablo Neruda en el poema
titulado “Tu risa” (de Los versos del
Capitán), con estrofa final cantada como ejemplo: niégame el pan, el aire/
la luz, la primavera / pero tu risa nunca/, porque me moriría.
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