Con junio, el verano. Y ahí está,
como siempre, en sus dimensiones diversas, bajo la promesa de ser largo y cálido (luego, ya
veremos), y para rendir cuentas, en la
temporada que ahora se inicia, no sabemos si a una economía enredada en
mensajes difíciles de interpretar e imposibles, casi, de resolver, o como sería
deseable, a otras sintaxis menos complicadas y tediosas. En período, además,
asociado al descanso, la ofrecida, por
ejemplo, por un buen libro, mejor cohesionada que la anterior, más centralizada
y autónoma a un tiempo, con mayor capacidad de seducción, de adaptación, de
resistencia incluso. A no dudar tampoco frente a la diferencia de abismos:
negro, feo y terrible, aquel; fascinante y formativo, este. No, no hay color… Y
es verdad que el rito lector, dentro de los procesos de cambio que se vienen
produciendo en el mundo editorial, acaso vaya perdiendo encanto, según el
tradicional formato-libro camina hacia un modelo alternativo, tanta biblioteca
comprimida en un pantalla panorámica por la que acceder no solo a obras de
autor, sino a prestaciones añadidas e
igualmente atractivas. Como sea, y para bien, es la época, su tributo, sus
modos y exigencias, de manera que, en adelante, no dejen de reservar hueco,
junto al teléfono móvil, para la “tablet pc”, en la bolsa de playa, campo o
montaña, Atrás, aunque no lejos, porque
todavía es presente (¡que lo sea, por Dios, muchos años¡), el libro clásico reivindica
literal y hondamente su papel y con razones que tal vez no necesiten demasiada
explicación. Y es que su valor ante la
mirada y en las manos, con todo lo que supuso y supone el acto de leer (elección,
inmersión, reflexión, textura, roce de páginas con los dedos, olor, gozo…), es
incalculable, imprime carácter, creo. Por ello, y mientras compramos (o nos
regalan) un “book+ mp5”, contemos para cada circunstancia con esa edición, de
bolsillo o no, que nunca podrá defraudarnos. Este observador, en estos días
primeros del verano, optó por la relectura de Junio, del cordobés Pablo García Baena. Una joya de la poesía
española contemporánea. Hay más.
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